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Bisoprolol

agosto 29th, 2008 Posted in Medicamentos

Especialidades:
BISOPROLOL genérico (5 y 10 mg. 30 y 60 compr., y 5 mg. 500 compr.)
EMCONCOR (2,5, 5 y 10 mg., 28, 30 y 60 compr., 2,5 mg. 100 compr., 5 y 10 mg. 500 compr.)
* EMCORETIC (5 mg./12,5 mg. 28 compr., y 10 mg. /25 mg. 28 y 56 compr.)
EURADAL (5 y 10 mg. 30, 60 y 500 compr.)

los medicamentos con * contienen más de un principio activo

ACCION Y MECANISMO :
– Antihipertensivo. Es un beta-bloqueante cardioselectivo (beta-1) de larga duración, desprovisto de actividades simpaticomimética intrínseca y estabilizadora de membrana. Presenta actividad cronótropa negativa, dando lugar a los siguientes efectos:
* Efecto antihipertensivo. Se desconoce su mecanismo de acción exacto en hipertensión arterial, en el que podrían intervenir acciones como la reducción del gasto cardiaco, la inhibición de la liberación de renina, reducción del tono simpático a nivel central, oposición a la liberación de neurotransmisores al actuar sobre receptores presinápticos y reducción del retorno venoso y del volumen plasmático. Su administración en pacientes hipertensos ha demostrado reducir la presión arterial en mayor medida que otros fármacos como diuréticos tiazídicos.
* Efecto antianginoso. Bisoprolol reduce la demanda cardiaca de oxígeno y antagoniza los efectos de catecolaminas liberadas durante el infarto, a la vez que presenta un efecto antiarrítmico y una capacidad antiagregante plaquetaria. La administración de beta-bloqueantes en pacientes que han sufrido un infarto puede reducir el riesgo de mortalidad (incluyendo por causa cardiaca) en los meses siguientes a la cardiopatía. Sin embargo, se desconoce si su empleo como preventivos de la angina de pecho sintomática podría ser eficaz.
* Efecto antiarrítmico. Los beta-bloqueantes se oponen al efecto cardiaco de las catecolaminas. Reducen la inclinación de la fase 4 de repolarización cardiaca, aumentando el tiempo que tarda la fibra cardiaca automática en estar preparada para desencadenar un nuevo potencial de acción, por lo que dan lugar a bradicardia y suprimen la formación de focos ectópicos.
Su actividad inótropa negativa es moderada.
Carece de afinidad sobre los receptores beta-2, situados en músculo liso vascular y respiratorio, a las dosis terapéuticas recomendadas (apreciándose únicamente a dosis superiores a 30 mg), por lo que no es de esperar que de lugar a broncoconstricción como otros beta-bloqueantes no cardioselectivos. Tampoco es muy probable que se produzcan efectos metabólicos mediados por este receptor.
La cardioselectividad de bisoprolol es similar a la de atenolol, ligeramente superior que acebutolol o metoprolol, y mucho mayor que propranolol.

FARMACOCINETICA :
Vía oral:
– Absorción: Biodisponibilidad alta (90%) con escaso efecto de primer paso (<10%). La Cmax se alcanza a las 3-4 h. Los efectos tardan en aparecer 3-4 h, y se prolongan durante 24 h. Sin embargo, la actividad antihipertensiva máxima tarda en alcanzarse 2 semanas.
Efecto de alimentos: No afectan la absorción.
- Distribución: Baja unión a proteínas plasmáticas (30-36%). Vd es de alrededor de 3,5 l/kg.
- Metabolismo: Parcial en hígado (50%) mediante N-desalquilación y O-desalquilación y posterior oxidación, formando metabolitos inactivos.
- Eliminación: Mayoritariamente en orina (98%), en forma de bisoprolol (50%) y metabolitos (50%). Mínima excreción en heces (<2%). El CLt es de 14,2-15,6 l/h, con un CLr de 9,6 l/h. La t1/2 es de 10-12,4 h
Farmacocinética en situaciones especiales:
- Insuficiencia renal: El CLt se reduce a 7,8 l/h, mientras la t1/2 aumenta a 18,5 h en pacientes graves (CLcr <28 ml/min/1,73 m2) y 24,2 h en pacientes sometidos a hemodiálisis. El bisoprolol se elimina mediante hemodiálisis y diálisis peritoneal.
- Insuficiencia hepática: El CLt se reduce a 10,8 l/h, mientras la t1/2 aumenta a 13,5 h.

INDICACIONES :
– HIPERTENSION ARTERIAL.
– ANGINA DE PECHO. Tratamiento de pacientes con angina de pecho crónica y estable.

POSOLOGIA :
DOSIFICACIÓN:
– Adultos, oral:

* Hipertensión arterial, angina de pecho: Inicialmente 5 mg/24 h. Dosis de mantenimiento 10 mg/24 h. Dosis máxima 20 mg/24 h.

– Niños y adolescentes menores de 18 años, oral: No se ha evaluado la seguridad y eficacia.
– Ancianos, oral: Se recomienda comenzar con la menor dosis posible.
Suspensión del tratamiento: Gradual en 1-2 semanas, reduciendo la dosis a la mitad cada semana, especialmente en pacientes con cardiopatía isquémica.
Posología en situaciones especiales:
– Insuficiencia renal: En insuficiencia grave (CLcr <20 ml/min) dosis máxima 10 mg/24 h. Puede administrarse como 5 mg/12 h.
- Insuficiencia hepática: Extremar las precauciones en pacientes graves (clase C de Child-Pugh).
NORMAS PARA LA CORRECTA ADMINISTRACIÓN:
Se recomienda administrar el bisoprolol por la mañana, en una única toma, con o sin alimentos. Ingerir los comprimidos enteros con ayuda de un vaso de agua.

CONTRAINDICACIONES :
Alergia al medicamento y en general a los betabloqueantes.
– BLOQUEO CARDIACO DE SEGUNDO GRADO, BLOQUEO CARDIACO DE TERCER GRADO: Debido a sus efectos cronotropicos negativos, únicamente se empleará y bajo vigilancia clínica en pacientes con bloqueo cardiaco de primer grado.
– BRADICARDIA bradicardia inferior a 60 latidos por minuto previa al inicio del tratamiento.
– SHOCK CARDIOGENICO, ante el riesgo de aumento de la depresión miocárdica.
– Fallo cardiaco no controlado
– Síndrome sinusal (incluyendo bloqueo sinu-auricular).
– Feocromocitoma no tratado
– ACIDOSIS METABOLICA: el bloqueo de los receptores beta puede provocar una disminución del tono simpático necesario para conservar las funciones vitales.
– HIPOTENSION: hipotensión (presión arterial sistólica inferior a 100 mmHg).
– Alteraciones circulatorias periféricas graves.
– Asma grave y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas graves, tal como obstrucción de las vías aéreas.
– Insuficiencia cardíaca aguda o durante los episodios de descompensación de la enfermedad que requieran de tratamiento inotrópico endovenoso

PRECAUCIONES :
– CIRUGIA: Cuando se decida interrumpir el tratamiento con betabloqueantes antes de una intervención quirúrgica, la terapia se debe interrumpir durante al menos 24 horas. La continuación del betabloqueo reduce el riesgo de arritmias durante la inducción e intubación, sin embargo, también puede aumentar el riesgo de hipotensión. Si se continúa con el tratamiento, se debe tener precaución con el uso de ciertos anestésicos(como ciclopropano, tricloroetileno o éter, con efectos depresores miocárdicos). Se puede proteger al paciente de reacciones vagales mediante la administración intravenosa de atropina.
– ASMA u otras enfermedades broncoespásticas: los betabloqueantes pueden favorecer el bronconcoespasmo. Aunque en general se desaconseja el uso de betabloqueantes en estas enfermedades, puede estar aceptada la utilización de determinados betabloqueantes cardioselectivos en ausencia de una alternativa terapéutica. Cuando se administren broncodilatadores concomitantemente. Ocasionalmente puede producirse un incremento de la resistencia aérea en pacientes con asma, por lo que la dosis de estimulantes beta2 debe aumentarse.
– CARDIOPATIA ISQUEMICA: evitar la supresión brusca del tratamiento ante el riesgo de exacerbación de la angina pectoris. La dosis se debe reducir gradualmente, por ej. durante 1-2 semanas, iniciando al mismo tiempo una terapia de sustitución si es necesario, para prevenir la exacerbación de la angina de pecho. Además, puede desarrollarse hipertensión y arritmias. Existe también riesgo de infarto de miocardio y muerte súbita.
– DEPRESION: aunque la asociación de betabloqueantes con depresión no ha sido totalmente establecida, se recomienda precaución en estos pacientes.
– DIABETES: Los betabloqueantes pueden enmascarar los principales síntomas asociados a un cuadro de hipoglucemia, lo que podría impedir la adopción de medidas compensatorias. Además, pueden provocar directamente hiperglucemia, al estimular la glucogenolisis hepática. Todo ello aconseja utilizar este grupo de medicamentos de forma muy precautoria.
– ENFERMEDAD DE RAYNAUD, CLAUDICACION INTERMITENTE y otras enfermedades vasculares periféricas: los betabloqueantes pueden disminuir la circulación periférica.
– FEOCROMOCITOMA: existe riesgo de hipertensión si no se alcanza antes un bloqueo alfa adrenérgico eficaz. La administración de un beta-bloquenate a pacientes con feocromocitoma no se realizará hasta haber instaurado previamente tratamiento alfa-bloqueante.
– HIPERTIROIDISMO: el bloqueo beta adrenérgico tiende a revertir con rapidez muchos de los síntomas de hipertiroidismo (taquicardia, temblores, ansiedad, etc.), enmascarando, por tanto, los síntomas del hipertiroidismo.
– MIASTENIA GRAVE: los betabloqueantes pueden potenciar un estado miasténico, incluyendo debilidad muscular y visión doble.
– ANGINA DE PRINZMETAL: puede aumentar el número y la duración de los ataques de angina en pacientes con angina de Prinzmetal este aumento es consecuencia del bloqueo de los receptores B2-vasodilatadores y del predominio del tono alfa-vasoconstrictor en los grandes vasos coronarios
epicárdicos. Sólo se empleará en estos pacientes con la máxima precaución.
– PSORIASIS: se han comunicados casos de empeoramiento de la psoriasis en pacientes tratados con betabloqueantes.
– ALERGIA: debe administrarse con precaución a pacientes con un historial de graves reacciones de hipersensibilidad, así como a pacientes sometidos a una terapia de desensibilización puesto que los betabloqueantes pueden aumentar tanto la sensibilidad frente a los alergenos como la gravedad de las reacciones anafilácticas.
– Insuficiencia cardiaca: No se debe emplear un beta-bloqueante en insuficiencia cardíaca crónica inestable
(no haber sufrido crisis agudas durante las últimas seis semanas, y no haber precisado cambios significativos en el tratamiento de base de la enfermedad durante las últimas dos semanas). El tratamiento debe iniciarse a dosis bajas. No es excepcional que al principio empeore la sintomatología, debido al efecto depresor del bloqueo beta. El efecto beneficioso se manifiesta habitualmente después de varias semanas. Durante este período conviene mantener un control clínico estricto.
– No existe experiencia terapéutica con bisoprolol en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca en pacientes con los siguientes estados y enfermedades:

* insuficiencia cardíaca de clase II NYHA.
* diabetes mellitus insulino-dependiente (Tipo I).
* función renal deteriorada (creatinina sérica 300 mol/l).
* función hepática deteriorada.
* pacientes mayores de 80 años.
* miocardiopatía restrictiva.
* cardiopatías congénitas.
* válvulopatías con afección hemodinámica significativa.
* infarto de miocardio en los 3 últimos meses.

ADVERTENCIAS/CONSEJOS :
CONSEJOS AL PACIENTE:
– El tratamiento con bisoprolol no supone que no deban seguirse las recomendaciones higiénico-sanitarias (restricción de sal, evitar alcohol y tabaco, hacer dieta y ejercicio).
– Tomar por las mañanas en una única toma.
– Los efectos pueden tardar hasta 1-2 semanas en aparecer, por lo que no deberá modificarse la dosis sin recomendación médica.
– No suspender el tratamiento de forma brusca, especialmente en pacientes con insuficiencia cardíaca.
– Se advierte a los deportistas que este medicamento puede dar positivo en un control antidopaje.
CONSIDERACIONES ESPECIALES:
>> Debe evitarse la interrupción brusca del tratamiento, especialmente en pacientes con enfermedad arterial coronaria.
– En caso de bradicardia (< 50-55 lpm o síntomas de la misma), hipotensión o empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, reducir la dosis de bisoprolol o suspenderlo temporalmente.
- Los antagonistas beta-adrenérgicos pueden aumentar la gravedad de las reacciones anafilácticas.
- Insuficiencia cardiaca:
* No deberán haber experimentado crisis de insuficiencia cardiaca en las 6 semanas anteriores al inicio de bisoprolol. Bisoprolol se iniciará al menos 2 semanas después de ajustar las dosis de otros tratamientos para la insuficiencia.
* Vigilar al paciente (presión arterial, frecuencia cardiaca, funcionalidad cardiaca, conducción cardiaca) durante las 2 h siguientes al iniciar el tratamiento o ante cualquier cambio de dosis.
* En caso de empeoramiento de la insuficiencia durante la fase de ajuste de dosis, reducir la dosis o suspender si apareciese hipotensión grave, insuficiencia cardiaca con edema pulmonar agudo, shock cardiogénico, bradicardia sintomática o bloqueo cardiaco.
* Para suspender el tratamiento reducir gradualmente la dosis un 50% cada semana.

INTERACCIONES :
– Anestésicos: atenuación de la taquicardia reflejo y aumento del riesgo de hipotensión.
La continuación del bloqueo reduce el riesgo de arritmia durante la inducción e intubación. El anestesista debe ser informado si el paciente está tomando bisoprolol.
– Antagonistas del calcio (verapamilo, diltiazem): se ha observado que algunos betabloqueantes (celiprolol, propranolol, metoprolol) pueden incrementar la toxicidad (depresión miocárdica, arritmias) al adicionar ambos su acción cardiodepresora.
– Antagonistas del calcio (derivados de dihidropiridina): aumento del riesgo de hipotensión. En pacientes con insuficiencia cardíaca latente el uso concomitante de agentes betabloqueantes puede dar lugar a una insuficiencia cardíaca.
– Antiarrítmicos de clase I (disopiramida, quinidina): puede verse potenciado el efecto sobre el tiempo de conducción atrial e incrementarse el efecto inotrópico negativo. (Se requiere una estricta monitorización clínica y del ECG). Se aconseja vigilancia clínica.
– Antiarrítmicos de clase III (amiodarona): el efecto sobre el tiempo de conducción atrial puede estar potenciado. Se aconseja vigilancia clínica.
– Antidiabéticos: se ha observado que algunos betabloqueantes (acebutolol, propranolol) pueden provocar variaciones en los niveles de glucemia, al antagonizarse sus acciones.
– Antiinflamatorios no esteroídicos: se ha observado que algunos betabloqueantes (atenolol, oxprenolol, propranolol) pueden ver disminuido su efecto por acción del antiinflamatorio no esteroídico, debido a la inhibición de la síntesis de prostaglandinas.
– Baclofeno: aumento de la actividad antihipertensiva.
– Barbitúricos: se ha observado que algunos betabloqueantes (carvedilol, metoprolol, oxprenolol, propranolol) pueden ver disminuido su efecto debido a la inducción de su metabolismo hepático.
– Clonidina: aumento del riesgo de “hipertensión rebote” así como disminución exagerada de la frecuencia y conducción cardíacas.
– Contrastes yodados: los betaboqueantes pueden impedir las reacciones cardiovasculares compensatorias asociadas con hipotensión o shock inducido por productos de contraste yodados.
– Corticosteroides: disminución del efecto antihipertensivo debido a la retención de agua y sodio.
– Digitálicos: disminución de la frecuencia cardíaca, aumento del tiempo de conducción atrio-ventricular.
– Dronedarona: riesgo de bradicardia sintomática debido a un efecto aditivo inotrópico negativo. El inicio de un betabloqueante en pacientes tratados con dronedarona se hará a la dosis mínima, ajustando ésta después de evaluar el ECG; en pacientes tratados con antagonistas beta-adrenérgicos, se realizará un ECG antes de iniciar dronedarona, y se ajustará la dosis de betabloqueante si fuera necesario.
– Ergotamina y derivados: exacerbación de los trastornos de la circulación periférica. Uso precautorio.
– Floctafenina: los betabloqueantes pueden impedir las reacciones cardiovasculares compensatorias asociadas a hipotensión o shock que pueden ser inducidas por la floctafenina. Uso contraindicado.
– Inhibidores de la monoaminooxidasa (excepto inhibidores de la MAO-B): aumentan los efectos hipotensores del beta bloqueante, pero también el riesgo de crisis hipertensivas.
– Inhibidores enzimáticos (cimetidina, quinidina): se ha observado que algunos betabloqueantes (labetalol, metoprolol) pueden ver potenciada su acción debido a una inhibición de su metabolismo.
– Mefloquina: aumento del riesgo de bradicardia.
– Parasimpaticomiméticos (incluyendo tacrina): el tiempo de conducción atrio-ventricular puede aumentar.
– Rifampicina: hay estudios en los que se ha registrado una disminución del efecto del bisoprolol por una inducción de su metabolismo hepático.
– Simpaticomiméticos de acción directa: se ha observado que algunos betabloqueantes (propranolol, timolol) pueden potenciar la toxicidad (hipertensión, bradicardia), debido a su antagonismo a nivel de los receptores beta.
– Sultoprida: bisoprolol no debe administrarse concomitantemente con sultoprida ya que existe un incremento del riesgo de arritmia ventricular. Uso contraindicado.

SITUACIONES ESPECIALES:

EMBARAZO :
Categoría C de la FDA. Los estudios en animales han registrado efectos fetotóxicos (aumento de resorciones tardías). En general, los agentes bloqueantes de receptores beta -adrenérgicos reducen la perfusión placentaria, lo que se ha asociado a retraso en el crecimiento, muerte intrauterina, aborto o parto prematuro. Pueden producirse reacciones adversas (p. ej. hipoglucemia, bradicardia) en el feto y en el neonato. Bisoprolol no debe utilizarse durante el embarazo a menos que sea claramente necesario. Si el tratamiento con bisoprolol se considera necesario, se debe monitorizar el flujo sanguíneo uteroplacentario y el crecimiento del feto. En caso de que se produjeran efectos dañinos durante el embarazo o en el feto debe considerarse un tratamiento alternativo. El neonato debe ser monitorizado cuidadosamente. Cabe esperar que se produzcan síntomas de hipoglucemia y bradicardia, generalmente durante los 3 primeros días. Estos fármacos están considerados como tratamiento de segunda línea en embarazadas.

LACTANCIA :
Se ignora si el bisoprolol se excreta con la leche materna, aunque sí se ha detectado en leche de ratas (menos del 2% de la dosis). Aunque el riesgo parece ser pequeño, se debe controlar a los lactantes en busca de signos de bloqueo beta adrenérgico: bradicardia, hipotensión, distrés respiratorio e hipoglucemia.
Se recomienda especial precaución.

NIÑOS :
La seguridad y eficacia no han sido establecidas en niños. Uso no recomendado en menores de 18 años.

ANCIANOS :
Los bloqueantes beta-adrenérgicos se han usado con seguridad y eficacia en ancianos. No obstante, estos pacientes suelen ser más susceptibles a los efectos adversos de estos fármacos, especialmente dolor de cabeza, somnolencia, bradicardia, hipotensión e hipotermia, por lo que es importante individualizar la dosis en cada paciente. Los beta-bloqueantes de elección en estos pacientes suelen ser los cardioselectivos y de vida corta.

EFECTOS SOBRE LA CONDUCCION :
– Actividades especiales: se aconseja precaución durante la conducción de vehículos o el manejo de maquinaria peligrosa o de precisión, por la posible aparición de mareos y/o fatigas, especialmente al comienzo del tratamiento.

REACCIONES ADVERSAS :
Los efectos adversos comunicados son generalmente atribuibles a las propiedades farmacológicas de los agentes -bloqueantes.
– Cardiovasculares: (1-10%): FRIALDAD EN LAS EXTREMIDADES o falta de sensibilidad en las extremidades, ENFERMEDAD DE RAYNAUD, aumento de la CLAUDICACION INTERMITENTE existente. (0.1-1%): BRADICARDIA, alteraciones del estímulo AV (conducción AV lenta o aumento de BLOQUEO CARDIACO existente), empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, HIPOTENSION ORTOSTATICA.
– Sistema Nervioso Central: (1-10%): ASTENIA, AGOTAMIENTO FISICO, MAREO, CEFALEA (especialmente al comienzo del tratamiento, normalmente son leves y desaparecen en 1-2 semanas). (0.1-1%): trastornos del sueño, DEPRESION. (<0.01%): PESADILLAS, ALUCINACIONES.
- Gastrointestinales: (1-10%): NAUSEAS, VOMITOS, DIARREA, DOLOR ABDOMINAL y ESTREÑIMIENTO.
- Musculo-esqueléticos: (0.1-1%): MIASTENIA, CALAMBRES MUSCULARES, artropatía.
- Respiratorias: (0.1-1%): ESPASMO BRONQUIAL en pacientes con asma bronquial o antecedentes de enfermedad obstructiva de las vías respiratorias.
- Dermatológicas: reacciones de hipersensibilidad como PRURITO, RUBORIZACION, ERUPCIONES EXANTEMATICAS. Casos aislados: los agentes -bloqueantes pueden provocar o empeorar la psoriasis o inducir rash tipo psoriasis y alopecia.
- Hepatobiliares: (0.1-1%): INCREMENTO DE LOS VALORES DE TRANSAMINASAS (ALAT, ASAT), HEPATITIS.
- Metabolismo: (0.1-1%) HIPERTRIGLICERIDEMIA, HIPOGLUCEMIA.
- Urogenital: (0.1-1%): IMPOTENCIA SEXUAL.
- Otorrinolaringológicas: (0.1-1%): trastornos auditivos, RINITIS ALERGICA.
- Ojos: reducción del flujo lacrimal (a considerar en pacientes que utilicen lentes de contacto). Casos aislados: conjuntivitis
- Alteraciones biológicas: aparición de anticuerpos antinucleares con síntomas clínicos excepcionales, tales como síndrome de lupus, los cuales desaparecen al cesar el tratamiento.

SOBREDOSIS :
– Síntomas: Los signos más comunes esperados por sobredosis con bisoprolol son bradicardia, hipotensión, broncoespasmo, insuficiencia cardíaca aguda e hipoglucemia.
– Tratamiento: instaurar un tratamiento de apoyo y sintomático. Debe evitarse la absorción de bisoprolol en el tracto gastrointestinal; puede utilizarse lavado gástrico, o la administración de adsorbentes (p.ej. carbón activado); y un agente laxante (p.ej. sulfato de sodio). Debe monitorizarse la respiración y si es necesario, debe iniciarse respiración asistida. El broncosespasmo debe contrarestarse con tratamiento broncodilatador como isoprenalina o fármacos simpaticomiméticos beta- 2. Las complicaciones cardiovasculares deben tratarse sintomáticamente: el bloqueo AV (de segundo o tercer grado) precisa monitorización cuidadosa y tratamiento con infusión de isoprenalina o implantación de un marcapasos transvenoso cardíaco. La bradicardia debe tratarse con atropina intravenosa. La caída de la presión sanguínea o el shock deben tratarse con sustitutos del plasma y vasopresores. Puede ser útil la administración de glucagón intravenoso.
La hipoglucemia puede tratarse con glucosa iv. Si hay empeoramiento agudo de la insuficiencia cardíaca: Administración intravenosa de diuréticos, fármacos inotrópicos y vasodilatadores.

DOPAJE :
El bisoprolol está prohibido durante la competición en los siguientes deportes: aeronáutica, automovilismo, billar y snooker, bobsleigh, skeleton, bolos, bridge, curling, dardos, esquí/snowboard (saltos, acrobacias y half-pipe estilo libre de esquí y halfpipe y big air de snowboard), golf, lucha, motociclismo, motonáutica, pentatlón moderno en disciplinas con tiro, bolos, tiro (prohibido también fuera de la competición), tiro con arco (prohibido también fuera de la competición) y vela (solo para timoneles de match-race).
Todos los betabloqueantes se consideran sustancias específicas y, por tanto, una violación de la norma en la que esté involucrada esta sustancia puede ocasionar una reducción de sanción siempre y cuando el deportista pueda demostrar que el uso de la sustancia específica en cuestión no fue con intención de aumentar su rendimiento deportivo.

2011

One Response to “Bisoprolol”

  1. julian santiago luna dice:

    Necesito saber donde conseguir el generico de bisoprolol de 1.25 mg vivo en guadalajara, jalisco

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