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Cilazapril/hidroclorotiazida

octubre 11th, 2010 Posted in Medicamentos

ESPECIALIDADES:
INHIBACE PLUS
INOCAR PLUS

ACCION Y MECANISMO :
– ANTIHIPERTENSIVO, asociación de un inhibidor del enzima convertidor de angiotensina (cilazaprilo) y un diurético (hidroclorotiazida).
Cilazapril: La inhibición del enzima convertidor de angiotensina produce una disminución en los niveles de angiotensina II (sustancia vasopresora) y aldosterona, con la consiguiente reducción de la resistencia vascular periférica y de la retención de sodio y agua. La inhibición de la ECA reduce además la degradación de bradiquinina, un vasodilator potente.

La hidroclorotiazida: Es un diurético con actividad antihipertensiva que aumenta la actividad de la renina plasmática. Aunque la administración de cilazaprilo como agente único es eficaz en pacientes hipertensos con niveles bajos de renina, la administración concomitante de hidroclorotiazida en estos pacientes da lugar a una mayor reducción de la presión arterial.

INDICACIONES :
HIPERTENSION ARTERIAL.

POSOLOGIA :
Oral: Adultos: inicialmente, 1 comprimido/24 h. Si es necesario puede aumentarse la dosis a 2 comprimidos, administrados una vez al día.
-Tratamiento previo con diurético: El tratamiento diurético debe suspenderse 2-3 días antes de comenzar este tratamiento, si ello no fuera posible, deberá iniciarse el tratamiento con cilazaprilo sólo, en una dosis de 0,5 mg/24 horas.
-Insuficiencia renal: En pacientes con aclaramiento de creatinina entre 30 y 80 ml/min se ajustará la dosificación de cada uno de los componentes por separado. En aquellos con aclaramiento de creatinina < de 30 ml/min, se evitará su uso.
-Ancianos: dosis similares al adulto.
- Normas para la correcta administración: La alimentos no modifica la absorción, de modo que se puede administrar tanto antes como después de las comidas, preferiblemente siempre en el mismo momento del día.

CONTRAINDICACIONES :
– ALERGIA A INHIBIDORES DE LA ECA. Aunque no constituye una contraindicación absoluta, debido a su similitud química con las sulfonilureas y las sulfamidas, se recomienda evitar la utilización de hidroclorotiazida en pacientes con ALERGIA A SULFONILUREAS o ALERGIA A SULFAMIDAS, ante el riesgo de reacciones de hipersensibilidad cruzada.
– Antecedentes de angioedema asociado con tratamiento previo de un IECA.
– ANGIOEDEMA HEREDITARIO o idiopático.
Insuficiencia renal grave (CLcr < 30 ml/minuto). No se ha evaluado la seguridad y eficacia en estos pacientes, por lo que se recomienda evitar su utilización. De igual manera, los pacientes con [ANURIA] no suelen responder a la hidroclorotiazida, por lo que se recomienda evitar su utilización.
- Segundo y tercer trimestre del embarazo.
- PORFIRIA. Existen datos contradictorios acerca de la seguridad de la hidroclorotiazida en pacientes con porfiria, probablemente como consecuencia de la propia susceptibilidad del paciente y del efecto variable del fármaco sobre la ALA-sintetasa. Debido al grave riesgo para la vida del paciente, se recomienda evitar la utilización de hidroclorotiazida en estos pacientes.

ADVERTENCIAS SOBRE EXCIPIENTES:
– Este medicamento contiene lactosa. Los pacientes con INTOLERANCIA A LACTOSA hereditaria o INTOLERANCIA A GALACTOSA, insuficiencia de lactasa de Lapp o malaabsorción de glucosa o galactosa, no deben tomar este medicamento.

PRECAUCIONES :
– INSUFICIENCIA RENAL: Las tiazidas reducen la tasa de filtración glomerular, pudiendo aumentar la azotemia. Las tiazidas no son eficaces en pacientes con valores de aclaramiento de creatinina menores de 30 ml/min (es decir, insuficiencia renal moderada o grave). No debe administrarse a pacientes con aclaramiento de creatinina 30-80 ml/min hasta que el ajuste de la dosificación de sus componentes individuales haya mostrado la necesidad de las dosis des este preparado. Algunos pacientes hipertensos sin enfermedad renovascular previa aparente, han presentado frecuentemente aumentos pequeños y transitorios de la urea sanguínea y creatinina sérica cuando se administró un IECA concomitantemente con un diurético. Se recomienda monitorizar periódicamente los niveles séricos de potasio, creatinina y ácido úrico.
– INSUFICIENCIA CARDIACA: En determinados individuos sensibles con insuficiencia cardíaca congestiva, con o sin insuficiencia renal asociada, y cuya función renal pueda depender de la actividad del sistema renina-angiotensina-aldosterona, la administración de un IECA, puede producir alteraciones de la función renal, que puede asociarse con oliguria, azotemia y, raramente, insuficiencia renal aguda y muerte. Estos pacientes deben ser estrechamente vigilados durante las dos primeras semanas de tratamiento y siempre que se aumente la dosis.
– HIPOTENSION: La hipotensión sintomática es rara en pacientes hipertensos sin complicaciones, pero es más probable en presencia de desequilibrio hidroelectrolítico, por ejemplo, depleción de sal, hiponatremia, alcalosis hipoclorémica, hipomagnesemia o hipokalemia, que puedan provenir de terapia diurética anterior, restricción de sal en la dieta, diálisis, diarrea o vómito. En los pacientes tratados con diuréticos, sobre todo en aquellos con restricción salina o sometidos a hemodiálisis, es importante interrumpir el diurético, si es posible, algunos días antes de la introducción el IECA o, en caso de que esto no sea posible comenzar con una dosis inicial reducida de IECA.
Deberá prestarse especial atención cuando se administre el tratamiento a pacientes con CARDIOPATIA ISQUEMICA o ATAQUE ISQUEMICO TRANSITORIO, ya que una disminución excesiva de la presión sanguínea podría provocar un infarto de miocardio o accidente cerebrovascular.
Si aparecen síntomas de hipotensión sintomática, puede ser necesario disminuir la dosificación y/o suspender la administración.
– ESTENOSIS AORTICA, MIOCARDIOPATIA HIPERTROFICA OBSTRUCTIVA: Al igual que todos los vasodilatadores, los IECA se deben administrar con precaución en pacientes con estenosis aórtica o valvulopatía ventricular izquierda, evitándose su uso en los casos de shock cardiogénico y obstrucción hemodinámica significativa.
Puede ser necesario disminuir la dosificación y/o suspender la administración del diurético. Esta situación puede aumentar la posibilidad de estenosis de la arteria renal subyacente.
– HIPERTENSION RENAL: Cuando los pacientes que presentan estenosis bilateral de las arterias renales o estenosis de la arteria renal de un único riñón funcional reciben tratamiento con IECA, aumenta el riesgo de hipotensión e insuficiencia renal. Puede darse cierta pérdida de función renal con pequeñas variaciones de la urea y creatinina sérica. En estos pacientes, el tratamiento se iniciará bajo estricta vigilancia médica con dosis bajas, ajuste cuidadoso de la dosis y control de la función renal.
– INSUFICIENCIA HEPATICA: Raramente se ha asociado el uso de IECA con un síndrome que se inicia con la aparición de ictericia colestática y que progresa hasta una necrosis hepática fulminante. Se desconoce el mecanismo de este síndrome. En los pacientes tratados con IECA que desarrollen ictericia o elevaciones acusadas de las enzimas hepáticas, se suspenderá en tratamiento con IECA y se les someterá a la atención médica adecuada.
La hidroclorotiazida se debería utilizar con precaución en pacientes con insuficiencia hepática leve o moderada, ya que puede producir colestasis intrahepática. Las alteraciones del equilibrio electrolítico o de fluidos pueden precipitar un coma hepático.
En pacientes con insuficiencia hepática, y especialmente en caso de CIRROSIS HEPATICA ALCOHOLICA, los diuréticos pueden desencadenar más fácilmente una encefalopatía hepática y coma hepático como consecuencia de la hipopotasemia. De igual manera, es más común la aparición de arritmias cardiacas con motivo de la posible hipomagnesemia. Se recomienda extremar las precauciones en estos pacientes, iniciando el tratamiento preferiblemente en el hospital con dosis bajas y monitorización frecuente de los niveles de potasio. Si fuera necesario, se procederá a la administración de suplementos de potasio, diuréticos ahorradores y/o antagonistas de aldosterona. Es recomendable evitar su utilización en situaciones graves.
– NEUTROPENIA/AGRANULOCITOSIS: Los IECAs se han asociado raramente con agranulocitosis y depresión de la médula ósea en pacientes con hipertensión no complicada, siendo más frecuente en pacientes con insuficiencia renal, especialmente si se asocia con una colagenosis vascular. Siempre que se administre un IECA a estos pacientes, se recomienda el control periódico del recuento de leucocitos e instruir a los pacientes para que indiquen cualquier signo de infección.
– ANGIOEDEMA: En pacientes tratados con IECA, se ha descrito la aparición de edema angioneurótico en la cara, extremidades, labios, lengua, glotis y/o laringe. Este efecto puede aparecer en cualquier momento del tratamiento.
Los pacientes con antecedentes de angioedema no relacionado con la administración de IECA pueden tener un riesgo mayor de desarrollar angioedema mientras están en tratamiento con un IECA.
– Angioedema intestinal: Se han descrito casos de angioedema intestinal en pacientes tratados con inhibidores de la ECA. Estos pacientes presentaron dolor abdominal (con o sin náuseas o vómitos); en algunos casos no había historial anterior de angioedema facial y los niveles de esterasa C-1 eran normales. Los síntomas desaparecieron tras la interrupción del tratamiento. El angioedema intestinal debe incluirse en el diagnóstico diferencial de pacientes tratados con inhibidores de la ECA que presenten dolor abdominal
– ANAFILAXIA, PICADURAS DE INSECTOS: Se han registrado varios casos de pacientes tratados con IECA que presentaron reacciones de hipersensibilidad graves de tipo anafilactoide al ser picados por diferentes insectos, como los himenópteros, o en caso de tratamientos de desensibilización con venenos de abeja o avispa. Estas reacciones anafilácticas desaparecieron al suspender el tratamiento, pero reaparecieron al reiniciarlo.
– Aféresis LDL: Se han comunicado reacciones anafilactoides en los pacientes sometidos a aféresis de lipoproteínas de baja densidad por absorción con dextran-sulfato, que recibieron tratamiento concomitante con un IECA.
– Hemodiálisis: Evidencias clínicas han demostrado que pacientes hemodializados con membranas de alto flujo (como membranas de poliacrilonitrilo) pueden presentar reacciones anafilácticas asociadas al tratamiento con IECAs. Esta combinación debe de ser evitada, ya sea utilizando otros antihipertensivos u otras membranas de hemodiálisis.
– PSORIASIS: Los IECA se han asociado en ocasiones a brotes de psoriasis. Extremar las precauciones y comunicar a su médico cualquier empeoramiento que observen en su enfermedad
– TOS: Se ha comunicado la aparición de tos con la utilización de inhibidores de la ECA. De forma característica, la tos es no productiva, persistente y remite al interrumpir el tratamiento.
– CIRUGIA/ANESTESIA GENERAL: En pacientes sometidos a cirugía mayor o durante la anestesia con agentes que producen hipotensión, el IECA bloquea la formación de angiotensina II inducida por la liberación compensada de renina. Si aparece hipotensión y se considera debida a este mecanismo puede corregirse mediante la expansión del volumen plasmático.
– HIPOVOLEMIA, DESEQUILIBRIO ELECTROLITICO: Los diuréticos tiazídicos pueden dar lugar a hipovolemia sintomática, alcalosis hipoclorémica y disminución de los niveles de electrolitos, especialmente de sodio, potasio y cloruro, y en menor medida de magnesio. Por su parte, se oponen a la eliminación renal de calcio, por lo que podrían producir hipercalcemia transitoria.
No debe nunca iniciarse un tratamiento con hidroclorotiazida sin antes normalizar el posible desequilibrio hidroelectrolítico que presenta el paciente. En el caso de que se produjese un desequilibrio, se recomienda suspender el diurético temporalmente, hasta corregir dicha alteración, y reinstaurar de nuevo el tratamiento utilizando una dosis menor.
Los efectos opuestos del IECA (hipercalemiante) e hidroclorotiazida (hipocalemiante) sobre el potasio sérico se compensan aproximadamente en muchos pacientes, por lo que no se observa un efecto neto sobre el potasio sérico. En otros pacientes, puede ser dominante un efecto o el contrario. Deben llevarse a cabo determinaciones de electrolitos séricos periódicas para detectar posibles alteraciones electrolíticas.
– DIABETES: Los diuréticos tiazídicos tienden a reducir la tolerancia a la glucosa, este efecto es normalmente leve, pero pueden precipitar diabetes en pacientes susceptibles.
Adicionalmente, los inhibidores de la ECA se han asociado con hipoglucemia en pacientes diabéticos que reciben tratamiento con insulina o hipoglucemiantes orales, puede ser necesario un control más estricto en pacientes diabéticos.
– HIPERURICEMIA e historial de GOTA: Los diuréticos tiazídicos y afines suelen producir aumentos asintomáticos de ácido úrico, y en casos especiales podrían precipitar un ataque agudo de gota, especialmente en tratamientos prolongados y a altas dosis. Las mujeres ancianas se muestran más susceptibles de padecer tofos gotosos. Se recomienda controlar periódicamente los niveles de ácido úrico.
– DISLIPEMIA: La hidroclorotiazida parece incrementar ligera y transitoriamente los niveles de colesterol total y triglicéridos. Aunque debido a su efecto transitorio, no parece ser importante en todos los pacientes, se recomienda precaución en aquellos con HIPERCOLESTEROLEMIA o HIPERTRIGLICERIDEMIA grave, recomendándose una monitorización periódica de los niveles lipídicos.
– HIPERPARATIROIDISMO: Los diuréticos tiazídicos y similares interfieren con la eliminación renal del calcio, aumentando en ocasiones sus niveles plasmáticos. Se puede producir un enmascaramiento de los síntomas del hiperparatiroidismo, por lo que se recomienda suspender la administración de hidroclorotiazida antes de proceder a realizar pruebas para determinar la funcionalidad de las glándulas paratiroides.
– LUPUS ERITEMATOSO: Se han descrito casos de exacerbación de los síntomas del lupus eritematoso sistémico, por lo se recomienda evaluar cuidadosamente su utilización en estos pacientes.
– HIPERPARATIROIDISMO primario. Los pacientes con hiperaldosteronismo primario no suelen responder bien a fármacos que actúan a través de la inhibición del sistema renina-angiotensina-aldosterona, como los IECA o los ARAII, por lo que no se recomienda su utilización.
– Reacciones de fotosensibilidad. La hidroclorotiazida se ha asociado en ocasiones con la aparición de fenómenos de fotosensibilidad, con una incidencia de hasta el 20% de los pacientes que recibieron baños de rayos UVA. Se recomienda evitar la exposición solar directa o los baños de rayos UVA mientras se utiliza la hidroclorotiazida, protegiendo la piel con ropa adecuada o filtros solares.

CONSEJOS AL PACIENTE:
– Este medicamento no debe ser utilizado por mujeres embarazadas. Consulte a su medico si está en periodo de lactancia.
– El medicamento puede tomarse con o sin alimento, preferentemente a la misma hora del día, por la mañana o mediodía, para evitar aumento de la frecuencia urinaria nocturna.
– Advierta a su médico de los medicamentos que está tomando, incluso aquellos que no necesitan receta médica.
– Los efectos máximos pueden tardar en aparecer cierto tiempo, por lo que no se debe modificar la posología ni mucho menos suspender el tratamiento sin prescripción médica. En las visitas periódicas a su médico, éste le indicará la posología adecuada.
– Al igual que con otros fármacos antihipertensivos, se recomienda tener precaución cuando se conduzcan vehículos o manejen máquinas.
– Si usted presenta tos frecuente, acuda a su médico.
– En caso de que sufra hinchazón en la cara, extremidades, labios, lengua, glotis y/o laringe, acuda inmediatamente al médico. Puede ser necesario retirar el tratamiento y tratar los síntomas.
– Se han descrito reacciones alérgicas durante el tratamiento. Si usted sufre urticaria o picor generalizado, dificultad para respirar, coloración azulada de la piel, mareos, confusión, ansiedad, etc., acuda inmediatamente al médico.
– Si usted presenta síntomas de hipotensión, acuda a su médico.
– Si usted presenta coloración amarillenta de la piel, puede ser indicativo de ictericia. En tal caso debe acudir inmediatamente a su médico y puede ser necesario interrumpir el tratamiento.
– Si se va a someter a una intervención quirúrgica, se ha de informar al anestesista que está en tratamiento con este medicamento.
CONSIDERACIONES ESPECIALES:
>> Los fármacos que actúan sobre el sistema renina-angiotensina pueden dañar y causar la muerte del feto cuando se usan durante el 2º o 3ª trimestre del embarazo. En caso de embarazo, suspender este medicamento tan pronto como sea posible.
– Monitorización: Deberán llevarse a cabo determinaciones de los electrolitos séricos al inicio del tratamiento y periódicamente, así como de la función renal, hepática, recuento sanguíneo (con los IECA se han observado rara vez neutropenia y agranulocitosis), glucosa en sangre en diabéticos (algunos pacientes han desarrollado intolerancia a la glucosa) y ácido úrico.
– Puede aparecer hipotensión sintomática tras la administración de la dosis inicial, siendo más probable en pacientes con depleción de volumen o de sal como resultado de tratamiento diurético previo.
– Con los IECA se han descrito casos de tos persistente y no productiva que sólo desaparece al interrumpir el tratamiento.
– Con cierta frecuencia se ha observado angioedema (de cara, laringe, labios, lengua, etc.) en pacientes tratados con un IECA. Suspender de inmediato este tratamiento e instaurar el tratamiento de urgencia apropiado. El angioedema intestinal debe incluirse en el diagnóstico diferencial de pacientes tratados con inhibidores de la ECA que presenten dolor abdominal.
– Se han comunicado reacciones de fotosensibilidad. Advertir a los pacientes que utilicen protectores solares.
– Evitar los procesos de deshidratación, como vómitos o diarrea intensos.
– El tratamiento debe interrumpirse unos días antes de la realización de pruebas de valoración de la función paratiroidea.

INTERACCIONES :
* IECA:
– AINE. Los AINE podrían incrementar el riesgo de hiperpotasemia e insuficiencia renal reversible asociada a los IECA. De igual manera, los AINE podrían reducir los efectos antihipertensivos de los IECA, al reducir la síntesis de prostaglandinas vasodilatadoras y favorecer la retención de sodio y agua.
– Alcohol. El alcohol podría potenciar la disminución de la presión arterial.
– Anestésicos generales. Los anestésicos podrían potenciar la hipotensión inducida por los IECA. Se recomienda extremar las precauciones.
– Antidepresivos tricíclicos. Los IECA podrían potenciar los efectos hipotensores de ciertos antidepresivos tricíclicos.
– Antidiabéticos (insulina, antidiabéticos orales). Se han descrito algunos casos clínicos muy raros e imprevisibles de pacientes en los que se produjo una hipoglucemia clínicamente relevante al combinar un antidiabético junto con un IECA, especialmente en pacientes con insuficiencia renal. Hasta ahora sólo existen registros con captopril, enalapril, lisinopril o perindopril, pero no se puede descartar para otros IECA. Se recomienda por tanto evaluar la glucemia durante el primer tras iniciar un tratamiento con un IECA. Si se observase hipoglucemia, puede ser necesario un reajuste posológico.
– Antihipertensivos. A pesar de que los IECA se han asociado con éxito a otros antihipertensivos para el tratamiento de la hipertensión, se puede potenciar el riesgo de hipotensión, especialmente con la primera dosis.
– Azatioprina. Se han registrado algunos casos clínicos de pacientes trasplantados de riñón en los que se produjo una reducción del hematocrito y anemia (hemoglobina de 9,5 mg/dl) al recibir conjuntamente enalapril y azatioprina. El efecto quizás se podría deber a la supresión de la eritropoyetina por parte de los IECA. Se recomienda vigilar al paciente.
– Capsaicina. Existe un caso clínico en el que se apreció un aumento de la incidencia de tos seca al administrar conjuntamente un IECA sin especificar, junto con capsaicina tópica. Estos datos confirman el hecho de que los IECA incrementan la tos inducida por capsaicina inhalada en animales de experimentación.
– Diuréticos. Aunque la combinación de diuréticos tiazídicos o del asa junto con IECA mejora el control de la presión arterial y se ha utilizado muy frecuentemente con éxito, existe un mayor riesgo de padecer hipotensión de primera dosis o insuficiencia renal, especialmente en pacientes de riesgo (Véase Precauciones). Por regla general se recomienda suspender el tratamiento con diuréticos al menos 2-3 días antes de iniciar el tratamiento con un IECA, introduciéndolos de nuevo pasados unos días. Si no fuera posible suspender el diurético, es aconsejable reducir su dosis o iniciar el tratamiento con una dosis menor de IECA, administrándolas preferiblemente al acostarse. Se debe vigilar estrechamente al paciente durante las primeras dosis, e instaurar un tratamiento de soporte en caso de aparecer hipotensión grave. De igual manera es aconsejable controlar periódicamente la función renal.
– Fármacos hipercalemiantes, como diuréticos ahorradores de potasio, heparina, suplementos de potasio, eplerenona o sucedáneos de sal con potasio. Se han descrito casos de hiperpotasemia al combinar un IECA junto con un suplemento de potasio o con un fármaco que incremente sus niveles, como los diuréticos ahorradores de potasio. Se desconoce la incidencia de la reacción adversa, pero en caso de aparecer podría ser grave y potencialmente mortal, especialmente en pacientes con otros factores de riesgo, como insuficiencia renal. Se recomienda evitar la asociación de diuréticos ahorradores de potasio, como la amilorida o el triamtereno, y otros fármacos hipercalemiantes con IECA. Sin embargo, en caso de ser necesaria la asociación, como en el caso de combinar espironolactona o eplerenona con IECA en insuficiencia cardíaca, es aconsejable monitorizar los niveles de potasio periódicamente.
– Fenotiazinas. Se ha descrito un caso de un paciente tratado con captopril y clorpromazina que desarrolló un cuadro de hipotensión severa y ortostática. No se han realizado estudios con otros IECA, pero se recomienda precaución.
– Litio. Se han descrito casos de toxicidad por litio, especialmente en pacientes tratados con IECA y diuréticos tiazídicos. Se recomienda evitar la asociación, y si no fuera posible, monitorizar los niveles de litio.
– Rifampicina. En un paciente controlado con enalapril se comenzó un tratamiento con rifampicina produciéndose un incremento de la presión arterial. Se desconoce el mecanismo de acción y si esta interacción podría aparecer con otros IECA. Se recomienda controlar la presión arterial periódicamente.
– Simpaticomiméticos. Podrían antagonizar la actividad antihipertensiva del IECA.

* Hidroclorotiazida:
– Alopurinol: hay estudios en los que se ha registrado posible potenciación de la toxicidad de ambos fármacos, con aparición de reacciones alérgicas.
– Amantidina: hay estudios en los que se ha registrado posible potenciación de la toxicidad de la amantidina, por disminución de su secreción tubular.
– Antidiabéticos: posible reducción del efecto hipoglucemiante con riesgo de hiperglucemia. No suele tener gran importancia clínica. Sin embargo, si se empelan dosis elevadas de diurético, o el cuadro diabético es de cierta intensidad, monitorizar de forma estrecha la glucemia; considerar la necesidad de aumentar la dosis de antidiabético. En algunos casos los efectos han tardado algunos meses en aparecer.
– Betabloqueantes (propranolol): hay estudios en los que se ha registrado posible potenciación de su toxicidad al adicionarse sus efectos hiperglucemiantes.
– Carbamazepina: hay un estudio en el que se ha registrado posible potenciación de la toxicidad de ambos, con presencia de hiponatremia.
– Digitálicos (digoxina): hay estudios con otras tiazidas en las que se ha registrado posible potenciación de la toxicidad del digitálico debido a la eliminación de potasio causada por el diurético, con riesgo de aparición de arritmias.
– Indometacina: hay estudios en los que se ha registrado inhibición del efecto diurético debido a la inhibición de la síntesis de prostaglandinas.
– Inhibidores de la angiotensina convertasa (captoprilo, enalaprilo): hay estudios en los que se ha registrado posible potenciación de toxicidad con presencia de hipokalemia.
– Orlistat: Hay algun estudio en el que se ha registrado la posibilidad de interacción entre ambos fármacos con posible aparición de crisis hipertensivas. Se recomienda guardar precaución si se asocian, realizando controles de la presión arterial.
– Propantelina, bromuro: hay algún estudio en el que se ha registrado posible incremento en la absorción del diurético.
– Resinas de intercambio iónico (colestiramina, colestipol): hay estudios en los que se ha registrado posible inhibición del efecto diurético debido a una reducción de su absorción oral.
– Sales de calcio: posible aparición de hipercalcemia, por adición de sus efectos sobre los niveles de calcio. Existen evidencias clínicas con carbonato de calcio.
– Sales de litio (carbonato de litio): hay estudios en los que se ha registrado posible potenciación de la acción y/o toxicidad del litio, por acumulación orgánica.
– Topiramato: posible incremento de los niveles plasmáticos de topiramato, que podrían requerir un ajuste posológico.
– Trimetroprim: hay algún estudio en el que se ha registrado posible potenciación de la toxicidad por excesiva eliminación de sodio motivada por ambos principios activos.

ANALISIS CLINICOS :
Rara vez han sido de importancia clínica. Ocasionalmente, se han observado hiperglucemia, hiperuricemia e hiper- o hipocaliemia. En pacientes sin evidencia de alteración renal previa, se han observado incrementos, normalmente pequeños y transitorios, del nitrógeno ureico sanguíneo y creatinina sérica. Si estos incrementos persisten, normalmente son reversibles con la discontinuación del tratamiento. Frecuentemente se han informado pequeñas reducciones de hemoglobina y hematocrito, pero raramente fueron de importancia clínica a menos que coexistiese otra causa de anemia. Raramente, se han presentado elevaciones de los enzimas hepáticos y/o bilirrubina sérica, pero no se ha establecido una relación causal.

EMBARAZO :
Los IECA son Categoría C de la FDA (1er trimestre), categoría D de la FDA (2º y 3er trimestre). No se dispone de estudios adecuados y bien controlados que permitan conocer la seguridad y eficacia de los IECA durante el primer trimestre de gestación. La exposición prolongada a los IECA durante el segundo o tercer trimestre ha dado lugar a efectos embriotóxicos (disminución de la funcionalidad renal e incluso anuria, oligohidramnios que se ha asociado con contracturas fetales, deformación craneal e hipoplasia pulmonar, hipotensión fetal, retraso de la osificación craneal, muerte fetal) y neonatales (insuficiencia renal reversible o irreversible, hipotensión, hipercalemia). Cuando se planifique o se confirme un embarazo, el tratamiento deberá cambiarse a una terapia alternativa tan pronto como sea posible. La exposición prolongada a hidroclorotiazida durante el tercer trimestre de embarazo puede ocasionar isquemia feto-placentaria y retraso del crecimiento. Por otro lado, se han descrito casos aislados de hipoglucemia y trombocitopenia en neonatos tras la exposición preparto. Puede reducir el volumen de plasma y el flujo sanguíneo útero-placentario. Los diuréticos tiazídicos no se deben administrar para tratar el edema fisiológico en el embarazo.
Esta contraindicado durante el segundo y tercer trimestre del embarazo, En caso de exposición a IECA/hidroclorotiazida durante el segundo o tercer trimestre de embarazo, se recomienda realizar ecografías seriadas de los riñones y el cráneo.
No debería utilizarse IECA/hidroclorotiazida durante el primer trimestre de embarazo. En caso de plantearse o confirmarse un embarazo, se debe cambiar tan pronto como sea posible a un tratamiento alternativo.

LACTANCIA :
Se desconoce si el lisinoprilo se excreta con la leche materna. Las tiazidas se excretan con la leche materna. Se han comunicado casos de trombocitopenia en el lactante.

NIÑOS :
No se conocen la seguridad ni la eficacia plus en los niños, por lo que no se aconseja su uso.

ANCIANOS :
En estudios clínicos la eficacia y tolerancia de Lisinopril e Hidroclorotiazida, administrados concomitantemente, fueron similares en pacientes hipertensos ancianos y jóvenes. No obstante, los pacientes ancianos pueden ser más susceptibles a algunas acciones de este medicamento.

REACCIONES ADVERSAS :
Reacciones adversas observadas tras la administración de este medicamento o de los componentes individuales (lisinopril o hidroclorotiazida).
– Cardiovasculares: (1-10%): HIPOTENSION ORTOSTATICA, incluyendo HIPOTENSION, SINCOPE. (0.1-1%): DOLOR PRECORDIAL, PALPITACIONES, TAQUICARDIA. Se ha comunicado casos de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, posiblemente secundario a una excesiva hipotensión en pacientes de alto riesgo (ver precauciones).
– Respiratorios: (1-10%): TOS. (0.1-1%): DISNEA, RINORREA, FARINGITIS y RONQUERA, ESPASMO BRONQUIAL. (0.01-0.1%): infiltrados pulmonares, rinitis, alveolitis alérgica/neumonía eosinofílica.
– Gastrointestinales: (1-10%): NAUSEAS. (0.1-1%): DIARREA, VOMITOS, DISPEPSIA, DOLOR ABDOMINAL, ESTREÑIMIENTO, FLATULENCIA, SEQUEDAD DE BOCA. (0.01-0.1%): PANCREATITIS, ESTOMATITIS/aftas, GLOSITIS, SIALADENOSIS. (<0.01%): angioedema intestinal.
- Piel/hipersensibilidad: (0.1-1%): ERUPCIONES EXANTEMATICAS, REACCIONES DE FOTOSENSIBILIDAD, diaforesis, hipersensibilidad/edema angioneurótico: se ha comunicado edema EXCESO DE SUDORACION, []de la cara, extremidades, labios, lengua, glotis y/o laringe. (0.01-0.1%): PRURITO, SINDROME DE STEVENS-JOHNSON.
Se ha observado un complejo sintomático que puede incluir alguna de las siguientes reacciones: fiebre, serositis, vasculitis, mialgia/miositis, artralgia/artritis, prueba de anticuerpos antinucleares positiva, aumento de la velocidad de sedimentación globular, eosinofilia y leucocitosis. También puede producirse erupción, fotosensibilidad u otras manifestaciones cutáneas.
- Hepatobiliares: (0.01-0.1%): insuficiencia hepática, HEPATITIS - hepatocelular o colestásica, hepatitis incluyendo necrosis, COLESTASIS (incluyendo ictericia), ICTERICIA COLESTATICA (incluyendo ictericia colestásica intrahepática). .
- Musculoesquéticos: (1-10%): CALAMBRES MUSCULARES. (0.1-1%): DOLOR OSTEOMUSCULAR.
- Metabolismo y de la nutrición: (0.1-1%): HIPERGLUCEMIA, HIPERURICEMIA, GOTA, HIPOPOTASEMIA, GLUCOSURIA, HIPONATREMIA.], HIPERCALCEMIA, ligera.
- Sistema nervioso y trastornos psiquiátrico: (>10%): MAREO. (1-10%): INSOMNIO, PARESTESIA, CEFALEA, REDUCCION DE LA LIBIDO. (0.1-1%): NERVIOSISMO, SOMNOLENCIA.
– Oído y del laberinto: (0.1-1%): TINNITUS.
– Sangre : (0.01-0.1): ANEMIA APLASICA, AGRANULOCITOSIS, LEUCOPENIA, TROMBOPENIA, ANEMIA HEMOLITICA, linfadenopatía, descenso de la hemoglobina, descenso del hematocrito.
– Sexuales: (0.1-1%): IMPOTENCIA SEXUAL.
– Urogenitales: Frecuencia urinaria, DISURIA. (0.01-0.1%): disfunción renal, insuficiencia renal.
– Generales: (1-10%): ASTENIA.

SOBREDOSIS :
– Síntomas: Los síntomas asociados a la sobredosis de inhibidores de la ECA pueden incluir shock circulatorio, trastornos electrolíticos, insuficiencia renal, hiperventilación, taquicardia, palpitaciones, bradicardia, mareos, ansiedad y tos. Los signos y síntomas más comunes observados con hidroclorotiazida son los causados por la pérdida de electrólitos (hipopotasiemia, hipocloremia, hiponatremia) y por la deshidratación resultante de diuresis excesiva. Si también se han administrado digitálicos, la hipopotasiemia puede acentuar las arritmias cardíacas.
– Tratamiento: Las medidas para prevenir la absorción (por ejemplo, lavado gástrico, la administración de agentes absorbentes y sulfato de sodio durante los 30 minutos después de la ingesta) y el agilizar la eliminación, se deben realizar si la ingesta es reciente. Si aparece hipotensión, se debe colocar al paciente en posición de shock y se debe administrar rápidamente suplementos de cloruro de sodio y de volumen. Se debe considerar el tratamiento con angiotensina II. La bradicardia o las reacciones vagales extensas se deben tratar administrando atropina. En caso de bradicardia resistente al tratamiento está indicada la implantación de un marcapasos. Es esencial realizar controles constantes de los niveles de agua, electrolitos, del balance ácido básico y de la glucosa sanguínea. En caso de hipopotasemia, es necesario realizar un aporte de potasio. El Lisinopril se puede eliminar por hemodiálisis, evitando la utilización de membranas de poliacrilonitrilo de flujo alto. No se ha establecido hasta qué grado la hemodiálisis elimina la hidroclorotiazida.

DOPAJE :
Este medicamento puede dar positivo en un control antidopaje. Su utilización se considera prohibida tanto en competición, como fuera de competición.

REVISION DE LA FICHA :
2007

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