Dispepsia

Es un dolor o sensación desagradable en la parte media superior del estómago. El dolor puede aparecer y desaparecer, pero la mayoría del tiempo está presente.

Diagnóstico diferencial

Relacionada con la comida o bebida

Sospecha: La indigestión más frecuente es el resultado de una comida copiosa, si bien cada persona es más sensible a algunas sustancias que a otras. Por otra parte, muchas personas con trastornos de la conducta alimentaria (bulimia o anorexia) refieren a esta para ocultar su enfermedad.

Úlcera gástrica o duodenal

Sospecha: en el primer caso el dolor es semitardío o tardío, y en la úlcera duodenal, ultratardío.
Confirmación: Para diagnosticar una úlcera, el médico ordenará uno de los siguientes exámenes:

El médico también puede ordenar:

Reflujo gastroesofágico

Sospecha: empeora con el decúbito, anorexia, náuseas +- regurgitación del contenido gástrico.
Confirmación: mediante la esofagogastroscopia se descubren erosiones. Rx gastroduodenal con contraste de bario y estudio del pH que muestra hiperacidez.

Medicamentos
AINEs

Sospecha: los síntomas se correlacionan escasamente con los hallazgos endoscópicos. Otros fármacos agresores comunes incluyen los antibióticos (en especial los macrólidos y el metronidazol), la niacina, el cloruro de potasio, el hierro, los corticoides, el gemfibrozil, la quinidina, la colchicina, la levodopa, la aminofilina, los narcóticos, los estrógenos, la progesterona y los anticonceptivos.

Dispepsia nerviosa

Sospecha: dolor irregular: carece de ritmo propio y no guarda relación con las ingestas.
Confirmación: debido a causas psicológicas como el estrés, los nervios y demás motivos emocionales.

Idiopática
funcional

Sospecha: Se ha descartado de forma razonable la existencia de otras enfermedades del tubo digestivo mediante análisis, endoscopia (que descarta tumores, ulceras e inflamaciones en el esófago, estómago y duodeno) y ecografía (que descarta la patología de vesícula, hígado y páncreas).

Trastornos pancreáticos y biliares

Sospecha: el dolor biliar se caracteriza por episodios separados de un dolor abdominal alto agudo y severo que puede irradiar hacia la espalda o la escápula y su manifestación aguda se diferencia con facilidad de una dispepsia en la mayoría de los pacientes. El dolor de la pancreatitis aguda en general es severo y de localización profunda, se presenta súbitamente y se acompaña de náuseas y vómitos. La pancreatitis crónica se caracteriza por episodios de dolor abdominal alto sordo y estable que puede irradiar hacia la espalda; es agravado por las comidas, y es fácilmente confundido con otras causas de dispepsia. El dolor del cáncer de páncreas inicialmente es vago, de bajo grado e inespecífico.

Cáncer de estómago
raramente

Sospecha: la prevalencia es de sólo del 1 al 3% de los dispépticos. Más del 98% ocurren en mayores de 45 años, y el 94% de los adenocarcinomas sintomáticos están en un estadio avanzado, con una tasa de supervivencia en 5 años del 10%.
Confirmación: esofagogastroscopia con biopsia para detectar el tejido maligno.

Causas orgánicas poco comunes

Sospecha: Los parásitos Giardia lamblia y Strongyloides stercoralis residen en el tracto intestinal alto y pueden causar dispepsia, con náuseas, saciedad temprana, dolor abdominal posprandial y vómitos. La mayoría de los casos se unen a diabetes mellitus, esclerodermia, seudoobstrucción intestinal crónica, trastornos neurológicos, una vagotomía y una resección gástrica. Un vólvulo gástrico crónico puede manifestarse con síntomas intermitentes de dolor abdominal alto, distensión, eructos, arcadas o vómitos. Los trastornos de malabsorción del intestino delgado como la esprue celíaca pueden manifestarse inicialmente con dispepsia y flatulencia. El compromiso gástrico o del intestino delgado con la enfermedad de Crohn puede causar síntomas abdominales altos, al igual que los trastornos infiltrativos (amiloidosis, síndrome de Ménétrier), infecciosos (tuberculosis, sífilis, micosis) e inflamatorios (sarcoidosis, gastritis linfocítica, gastroenteritis eosinófila) del estómago, que son evidentes en la endoscopia alta con biopsia. La isquemia intestinal crónica puede caracterizarse por una dispepsia posprandial en lugar del clásico dolor periumbilical, la sitofobia y la pérdida de peso.

Trastornos sistémicos

Sospecha: la isquemia coronaria puede manifestarse con malestar epigástrico. El embarazo, la insuficiencia renal aguda o crónica, el hipertiroidismo y el hipotiroidismo y el hiperparatiroidismo pueden acompañarse de náuseas y vómitos.

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