Encefalitis espongiforme (enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o enfermedad de las vacas locas)

Enfermedad neurodegenerativa, transmisible experimentalmente, de curso lento y fatal con afectación irreversible del sistema nervioso central producida por priones (proteínas PrP presentes normalmente en el organismo, pero alteradas estructuralmente de forma definitiva y que promueven la alteración de la proteína no modificada). En algunos casos puede tener origen genético por una mutación (enfermedad familiar de Creutzfeldt-Jakob, enfermedad de Gerstmann-Sträussler-Scheinker) o ser transmitida por ingestión de alimentos provenientes de animales enfermos (enfermedad de las vacas locas) o por otras causas iatrogénicas (enfermedad de Creutzfeldt-Jakob). Puede afectar a distintas especies animales y se piensa que ha sido transmitida de unas especies a otras. Históricamente, se conoció primero la encefalitis espongiforme de ovejas y cabras (scrapie), posteriormente la bovina y, finalmente, la humana. Las encefalitis espongiformes en humanos se han relacionado en África con la práctica tribal del canibalismo (kuru). Produce degeneración neuronal con formación de placas amiloides y vacuolización (espongiforme) y como manifestaciones clínicas, deterioro de las funciones corticales, mioclonías dispersas generalizadas con síndrome de descoordinación y finalmente, la muerte.

Diagnóstico microbiológico

Es necesario el envío a laboratorios de referencia y con niveles de seguridad altos (3 o 4). Examen histopatológico de biopsias cerebrales con la observación de depósitos amiloides. Detección de la proteína modificada. Inoculación de tejido cerebral en animales de experimentación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*