Enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana)

Parasitismo causado por Trypanosoma cruzi, protozoo flagelado transmitido al hombre por diferentes especies de chinches hematófagos (Triatoma infestans, Rhodnius prolixus, etc.) y que afecta a muchas regiones rurales de Centro y Sudamérica (1). Cabe considerar la posibilidad de transmisión congénita y transfusional, esta última responsable de un importante aumento de la prevalencia de la enfermedad en muchas ciudades sudamericanas.

(1) Deben considerarse cambios recientes en la distribución y epidemiología de esta parasitosis en relación con los movimeintos de población (de zonas rurales a grandes urbes) en Centro y Sudamérica, así como a un importante aumento de la prevalencia en ciudades, debido a la transmisión por transfusiones de sangre.

Diagnóstico microbiológico

EXAMEN DIRECTO
Aplicable especialmente a la fase aguda de la enfermedad, en la que es posible detectar los tripomastigotes en sangre periférica. Pueden realizarse varios exámenes: examen microscópico directo de sangre fresca (2), gota gruesa, método de Strout (concentración por centrifugación de sangre fresca), punción ganglionar o medular, cultivo, xenodiagnóstico. Utilización del huésped intermediario (Triatoma) como medio de multiplicación de los tripanosomas (3).
DIAGNÓSTICO SEROINMUNOLÓGICO
Determinación de anticuerpos específicos mediante: ELISA, inmunofluorescencia indirecta, fijación de complemento o reacción de Guerreiro-Machado de interés histórico, que presenta reactividad cruzada con las leishmaniosis, y resulta poco factible por su complejidad.
BIOLOGÍA MOLECULAR
Reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para el diagnóstico de formas agudas y crónicas de la enfermedad, así como para la monitorización de los tratamientos. Sólo disponible en centros especializados.
(2) Útil en la fase aguda y método de elección para el diagnóstico rápido de las formas congénitas.
(3) Método disponible en laboratorios de referencia.

Alteraciones analíticas de interés

Son semejantes a las alteraciones hematológicas de la enfermedad del sueño. La cifra de hematíes es normal o existe anemia discreta, pero llama más la atención la disminución de la hemoglobina, con franca hipocromía y descenso del valor globular. Existe una discreta leucocitosis en los casos agudos, siendo excepcional en los crónicos. En la fase aguda, se evidencia linfocitosis pronunciada, que decrece con la evolución de la enfermedad, aumentando entonces los neutrófilos y eosinófilos. Algunos autores describen casos con leucocitosis variables entre 12.000 y 20.000 elementos.

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