Factores de riesgo de la enfermedad aterotrombótica

La enfermedad cardiovascular es la causa más importante de muerte en el mundo desarrollado y es responsablee de casi un millón de fallecimientos cada año sólo en EEUU. De estas muertes cardiovasculares, casi la mitad son consecuencia directa de la cardiopatía isquémica, y otro 20%, de los accidentes cerebrovasculares. Es sorprendente que las bases conceptuales para considerar “los factores de riesgo cardiovascular” específicos no existieran de manera formal hasta el estudio Framingham (principios de la década de los 60).
Un “factor de riesgo” es una característica o una manifestación de una persona que aparece en fases precoces de la vida y se asocia a un aumento del riesgo de desarrollo futuro de una enfermedad. El factor de riesgo puede ser un comportamiento adquirido (ej., el tabaquismo), un rasgo hereditario (ej., una hiperlipidemia familiar), o una detrminación analítica (ej., la concentración de colesterol o de proteína C reactiva en la sangre). Para que un factor de riesgo sea causal, debe ser previo al comienzo de la enfermedad, y debe existir verosimilitud biológica. La mayor parte de los factores de riesgo utilizados en la práctica presentan un efecto graduado de respuesta constante y su intervención se ha confirmado en amplios estudios . Varios de ellos, tales como la hiperlipidemia y la hipertensión, pueden modificarse y se ha demostrado que su disminución reduce el riesgo vascular.
Este capítulo consta de dos partes:

  • la descripción de los factores de riesgo convencionales, es decir, el tabaquismo, la hipertensión, la hiperlipidemia, la resistencia a la iinsulina y la diabetes, la actividad física y la obesidad, así como las estrategias generales para reducir el riessgo relacionado con ellos. También se explicarán los datos relacionados con el estrés mental, la depresión y el riesgo vascular.
  • Pero en algunos casos parece que ciertas anomalías aisladas de la inflamación , la hemostasia o la trombosis adquieren una importancia crítica. En concreto, casi la mitad de los infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares se producen en personas sin hipelipidemia. Por tanto

  • en la segunda sección se revisarán con detalle una serie de nuevos factores de riesgo aterotrombótico, entre los que se encuentran la proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCRhs) y otros marcadores de la inflamación, como la homocisteína y la lipoproteína (a). También se estudian los marcadores de riesgo hemostáticos y trombóticos, tales como el fibrinógeno, el dímero D y las alteraciones de la fibrinólisis intrínseca. En cada caso se presentan las pruebas que respaldan la contribución de estos nuevos indicadores a la predicción del riesgo, junto y por encima de los factores convencionales

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Factores de riesgo convencionales

Tabaco

Hipertensión

Hiperlipidemia

Síndrome metabólico, resistencia a la insulina y diabetes


Ejercicio, adelgazamiento y obesidad

Factores dietéticos y riesgo cardiovascular

Estrés mental, depresión y riesgo cardiovascular

Nuevos factores de riesgo de aterosclerosis

Proteína C reactiva (PCR)

Otros marcadores de la inflamación

Homocisteína

Fibrinógeno y dímero-D de la fibrina

Lipoproteína (a)

Perspectivas futuras para la valoración del riesgo cardiovascular

Estudios de imagen directa de la placa

Estrategias genómicas y proteómicas

Referencias

Ridker PM, Libby P. Factores de riesgo de la enfermedad aterotrombótica. En: Zipes DP, Libby P, Bonow RO y Braunwald E, coordinadores. Tratado de Cardiología. 7ª ed. Madrid: Elsevier; 2006. p. 939-58.

2009

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