Fiebre recurrente epidémica

Cuadro febril causado por Borrelia recurrentis, B. hispánica y otras especies de Borrelia, caracterizado por períodos de fiebre y bacteriemia que se alteran con períodos afebriles. Se presenta de forma epidémica transmitida por piojos y en forma endémica transmitida por garrapatas.

Diagnóstico microbiológico

EXAMEN MICROSCÓPICO
Las extensiones sanguíneas teñidas con Giemsa o Wright permiten visualizar Borrelia. La muestra de sangre se debe obtener durante el período febril.
CULTIVO
Aunque algunas de las especies de Borrelia que causan fiebre recurrente se pueden cultivar en medios especiales, el cultivo no se utiliza en los laboratorios clínicos por la baja sensibilidad y lento desarrollo bacteriano.
DIAGNÓSTICO SEROINMUNOLÓGICO
A causa de las variaciones antigénicas las pruebas serológicas no son útiles para el diagnóstico de la fiebre recurrente.

Alteraciones analíticas de interés

Leucopenia durante las fases febriles. En los intervalos apiréticos, la cifra leucocitaria vuelve a la normalidad y en la fórmula aumentan los linfocitos y monocitos. En los casos graves, anemia de carácter hemolítico. Sin embargo, es más frecuente una anemia normocítica leve; frecuentemente trombocitopenia.
VSG. Acelerada ligera o moderadamente. Puede observarse alteración de pruebas hepáticas.
ORINA
Proteinuria, a veces acompañada de cilindruria, y microhematuria en las fases febriles. En el sedimento, excepcionalmente pueden observarse espiroquetas.

Recomendaciones

En esta enfermedad, el diagnóstico complementario del laboratorio consiste en la demostración directa o indirecta del agente causal. Las pruebas serológicas no ofrecen confianza. Los demás exámenes sirven para objetivar el curso clínico, pronóstico y complicaciones.

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