Insomnio

El insomnio es un desorden del sueño que impide dormir durante períodos prolongados de tiempo, e incluso puede impedir a una persona dormirse por completo.

Diagnóstico diferencial y signos característicos

Situaciones generadoras de estrés temporal o crónico
debido a problemas o preocupaciones laborales, familiares, sexuales, económicas, etc.

Sospecha: salud general deficiente, enfermedades físicas y psicológicas específicas como infección, cardiopatía o depresión. El estrés persistente puede llevar a que se presente ansiedad y comportamientos malsanos como comer demasiado y consumir alcohol o drogas.

Condiciones físicas del espacio en el que se descansa

El dormitorio requiere características afines a la pasividad y el descanso. La ubicación del dormitorio dentro de la casa debe ser en el sitio más protegido y más tranquilo; generalmente este lugar corresponde a la parte trasera de las casas. Los armarios deben ordenarse tanto como sea posible, es recomendable utilizar lámparas de mesa (iluminación suave), y los colores más favorables para los dormitorios son el beige, el blanco hueso, color caqui y las degradaciones más suaves del rojo o púrpura.

Hábitos irregulares del sueño
así como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir o de levantarse

Para irnos a la cama relajados y conciliar lo antes posible conviene hacer una rutina relajante antes de ir a la cama: tomar un baño relajante, cepillarnos el pelo, leer un libro, escuchar música tranquila. Acostarse (antes de las 12,30 h.) y levantarse (antes de las 9,30 h.) siempre a la misma hora. No entrenar justo antes de ir a la cama. Una actividad física de baja intensidad ayudará a conciliar el sueño, pero cuando se haga unas 2 horas o más antes de irnos a la cama.

Malos hábitos alimenticios
(cenas copiosas, irse a la cama con hambre)

No es recomendable acabar de comer e irse a la cama inmediatamente. El estómago necesita sangre y si nos dormimos, todo el cuerpo se relajará y la digestión se hará más pesada. Por no hablar de las cenas pesadas, todo un incordio para coger el sueño. Lo ideal es comer de manera ligera 2-3 horas antes de irnos a la cama.

Consumo de sustancias excitantes del sistema nervioso
(té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y cualquier otra que provoque dependencia física o por lo menos psicológica)

Tras intervenciones quirúrgicas
(las patologías orgánicas que vienen acompañadas de dolor suelen ser causantes de dificultades para dormir)
Abstinencia del alcohol o de otras sustancias depresoras del sistema nervioso

Sospecha: ingestión reciente y abundante de alcohol (en general, superpuesta a ingestión habitual elevada). Las alucinaciones visuales indican “delirium tremens”.
Confirmación: episodios posteriores en las mismas circunstancias.

Efectos secundarios de los medicamentos

Sospecha: ingesta de alcohol, anfetaminas y estimulantes, cafeína, cocaína, opiáceos y medicamentos que afectan el sistema nervioso central o vegetativo (se incluyen agonistas y antagonistas adrenérgicos, agonistas y antagonistas dopaminérgicos, agonistas y antagonistas colinérgicos, agonistas y antagonistas serotoninérgicos, antihistamínicos y corticosteroides). Estos fármacos se prescriben habitualmente, para controlar la hipertensión y las arritmias cardíacas, las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, los problemas de la motilidad gastrointestinal y los procesos inflamatorios.

Trastorno de estrés post-traumático
debido a haber sufrido o presenciado un acontecimiento traumático, como un accidente grave, un incendio, una agresión o una acción en combate.

Sospecha: recuerdos, pesadillas (hasta años después del episodio), evocaciones, aplanamiento afectivo, ansiedad e irritabilidad, insomnio, disminución de la capacidad de concentración, hipervigilancia. Se acompaña de depresión y ansiedad, así como de abuso y dependencia de drogas/alcohol.

Congestión nasal

Sospecha: dificultad y molestia al respirar, la voz se escucha distinta, moco líquido y transparente, puede acompañarse de estornudos, ojos llorosos, fiebre, dolores de garganta, cabeza y muscular.

Nicturia
Necesidad de ir al baño

Sospecha: entre sus causas están: Hiperplasia prostática benigna, ciertos fármacos como los diuréticos, demeclociclina, litio, metoxiflurano, fenitoína, propoxifeno, infección urinaria crónica o recurrente, insuficiencia renal crónica, insuficiencia cardíaca congestiva, cistitis, diabetes, tomar demasiado líquido antes de ir a la cama, particularmente café, bebidas cafeinadas o alcohol, nivel alto de calcio en la sangre, Apnea obstructiva del sueño y otros trastornos del sueño.

Ansiedad excesiva

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