Mortalidad

La esquizofrenia se asocia con un incremento de la mortalidad. En los primeros informes estadísticos de los hospitales psiquiátricoos, la tuberculosis y otras enfermedades médicas resultantes de las copndiciones de poobreza eran las causas principales de muerte. Un autor (1969) comunicó una mortalidad superrior a lo normal en pacientes de larga estancia menores de 65 años. Este autor citó el estudio de Sjogren de 1948, que indicaba que la expectativa de vida para los esquizofrénicos dentro y fuera del hopsital era de tres cuartos de lo normal, aproximadamente. En un estudio de seguimiento a 10 años con 532 sujetos dados de alta del Shenley Hospital (1991) los pacientes de ambos sexos con esquizofrenia tuvieron un aumento del doble de la mortalidad comparado con la población general; las principales causas de muerte fueron, en ambos sexos, suicidio y “accidentes”, y enfermedad cardiovascular, y especialmente infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares en mujeres. El tema fue revisado en 1997 en un metaanálisis de estudios publicados, incluyendo cohortes desde 1952. El exceso total de mortalidad fue indicado por una tasa de mortalidad estandarizada (TME) de 151, con un exceso significativaamente mayor en hombres que en mujeres, pero no se observó diferencia de género en la mortalidad por causa natural. El suicidio es la única causa mayor de esta mortalidad precoz, y representa el 12% de todas las muertes en los análisis y aproximadamente el 28% de la mortalidad precoz. La muerte por causa natural representa el 59% de la mortalidad precoz. La TME parece disminuir exponencialmente con la edad, en gran medida debido a la alta tasa de suicidios en jóvenes, y a que la TME por causa natural probablemente también disminuye con la edad, si bien de forma más gradual. En general, la morttalidad precoz parece similar a la asociada con enfermedades médicas crónicas, como la diabetes, por ejemplo, pero es menor que en la enfermedad mental orgánica. Los estudios publicados muestran resultadoos considerablemente dispares. Si bien las cifras de TME de los estudios más recientes son más bajas que las de cohortes de los asilos, un autor llega a la conclusión de que no existen suficientes datos para indicar si se trata de un cambio real. Se han comunicado altas cifras de suicidio en una cohorte de, prácticamente, 8.000 pacientes tomados del registro de casos de Salford, seguidos durante 18 años (1999). El riesgo de suicidio se moostró aumentado más de 10 veces en la esquizofrenia, trastornos afectivos y trastornos de personalidad. El riesgo fue mayor en la juventud aunque continuó siiendo alto durante toda la vida. El riesgo de suicidio citado frecuentemente para la esquizofrenia, el trastorno afectivo y el alcoholismo fueron del 10, 15 y 15%, respectivamente, y según un autor (1998) pueden ser más bajos, del 4,6 y 7%. El análisis que este autor publicó muestra la manera en que las tasas pueden sobrestimarse si las cohortes no se siguen hasta el final y si la extrapolación se realiza basándose en la alta mortaliidad precoz observada poco después del inicio de la enfermedad. como es el caso particular de la esquizofrenia.
Una cuestión que causa preocupación recientemente contempla si el traslado de los “graduados” ancianos de un hospital familiar a otro ambiente puede aumentar la mortalidad. Dichos temores no han sido confirmados por el Proyecto TAPS (1999) en un seguimiento a 5 años de sujetos que recibieron el alta provenientes de dos hospitales, pero algunos estudios anteriores, principalmente estadounidenses (1988), muestran un aumento alarmante de la mortalidad posetrior a la reubicación. La preparación, sensibilidad y el cuidado con que la reubicación se emprendan probablemente son cruciales. En un estudio de 5 años de seguimiento con 49 pacientes “graduados” examinados en 1994, que habían abandonado el hospital psiquiátrico antes de su cierre, se encontró que el 45% de ellos murieron. Esta cifra es menor que la mortalidad del 70% predicha basándose en una proyección sobre las tasas de mortalidad específicas de edad para los supervivientes del hospital psiquiátrico, pero fue superior que el 33% de mortalidad predicha para las tasas de mortalidad de la población general.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*