Nevos o lunares

Son proliferaciones de las células melánicas de la piel y mucosas que originan manchas pardo-oscuras bien localizadas.

Diagnóstico diferencial y signos característicos

Nevos congénitos

Sospecha: Aparecen desde el nacimiento o a los pocos días de vida. Pueden ser múltiples, de formas caprichosas, y elevados. A veces tienen gran cantidad de pelo en su superficie, cuando los vemos al cabo de años. Bordes bien definidos y color variable, incluso dentro del mismo nevus. Se subclasifican en pequeños, medianos o grandes (mas de 10 cm). Como tienen mayor riesgo de malignización y son muy antiestéticos se debe siempre valorar su extirpación quirúrgica.

Nevos adquiridos

Sospecha: muy frecuentes y no deben de preocupar. Suelen ser pequeños (menores de 8 mm), color pardo-oscuros-negros, redondeados, planos o cupuliformes, lisos y, a veces, vegetantes y verrucosos. A veces tienen pelos. En algunos casos van perdiendo color simulando lesiones fibromatosas. Rara vez degeneran, pero conviene no exponerlos mucho al sol, evitar traumatismos repetidos o quemarlos con ácidos.

Halonevus de Sutton

Sospecha: nevus pigmentario rodeado de un halo blanco despigmentado que puede hacer desaparecer la lesión inicial.

Nevus de Spitz

Sospecha: Tumor pequeño de color amaillo-rojizo que aparece en la cara de niños. Lesión única, papulo-nodular.

Nevo de Ota

Sospecha: variante del nevus azul en la que se afecta la zona periocular con afectación conjuntival. No tiene capacidad degenerativa.

Nevus Spilus o Nevus sobre nevus

Sospecha: Mancha parda de aspecto nevoide sobre la que se observa otro nevus mas oscuro y marcado. Tiene potencialidad de malignizarse y se debe extirpar.

Nevus Displásico

Sospecha: nevus adquiridos, a veces múltiples, de bordes irregulares y color variable dentro del mismo nevus. Suelen tener una ligera o marcada infiltración, pudiendo hacer relieve. Predominio en tronco y extremidades. También son potencialmente degenerativos y se deben extirpar rápidamente.

Nevus azul

Sospecha: Nevus benigno, habitualmente solitario, es una proliferación localizada de melanocitos en dermis profunda y células névicas dendríticas, y se manifiesta como un tumor nodular azul oscuro a negro (el efecto Tyndall), moderadamente firme, redondeado, bien delimitado. Se identifican tres variedades: nevus azul común (más frecuente, en el dorso de la mano, pies y cabeza), nevus azul celular (nódulo profundo mayor de 2 cm localizado en nalgas) y nevus azul-nevus melanocítico combinado.

Nevus flammeus (manchas en vino de oporto)


Sospecha: También llamado mancha en vino de Oporto, es un nevo en el cual la hinchazón de los vasos sanguíneos provoca una coloración de la piel que va de rojiza a violácea.
Estos hemangiomas pueden ser un signo del síndrome de Sturge-Weber o del síndrome de Klippel-Trenaunay-Weber .
Confirmación: El médico generalmente puede diagnosticar un hemangioma plano examinando la piel. En casos inusuales, es posible que se necesite una biopsia de piel. Dependiendo de la ubicación del nevo y de otros síntomas, el médico puede ordenar un examen de la presión intraocular o una radiografía del cráneo.

Nevo en fresa
Hemangioma fresa


Sospecha:pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en el cuello y en la cara. Estos hemangiomas consisten en pequeños vasos sanguíneos densamente concentrados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*