Sepsis (septicemia)

Síndrome clínico agudo causado por la presencia en el torrente circulatorios de microorganismos o sus productos. Los signos más importantes son fiebre, escalofríos, taquicardia, hiperventilación y signos de toxicidad o postración.

Diagnóstico microbiológico

EXAMEN MICROSCÓPICO
El examen microscópico de extensiones sanguíneas teñidas no se recomienda por el bajo número de bacterias presentes en sangre, generalmente menos de 10 UFC/ml.
HEMOCULTIVO
Resulta positivo en un gran número de casos, permitiendo aislar el agente causal y estudiar in vitro su susceptibilidad a los antibióticos. La toma de muestras sanguíneas se debe ralizar antes de la instauración de terapia antimicrobiana. La negatividad del hemocultivo aconseja su repetición en las mejores condiciones: punción venosa al comenzar el acceso febril, dos o tres tomas en 24 horas separadas más de 30 minutos, volumen adecuado de muestras (10 o 20 ml por toma divididos en dos frascos, aerobio y anaerobio) y traslado inmediato al laboratorio para cultivo. A pesar de todas esas medidas, hay sepsis con hemocultivo reiteradamente negativo.
MIELOCULTIVO (cultivo de médula ósea).
La muestra se obtiene por punción esternal. Se aconseja realizarlo en los casos de cuadros sépticos con hemocultivo negativo en los que en ocasiones puede resolver el diagnóstico etiológico. Se aconseja el cultivo mediante el sistema de lisis-centrifugación.


Alteraciones analíticas

HEMOGRAMA
Generalmente, leucocitosis con neutrofilia, desviación a la izquierda de los neutrófilos y presencia de granulaciones tóxicas. La formación de abscesos y la necrosis tisular con paso a la sangre de los productos tóxicos se acompañan de una mayor desviación hacia la izquierda, apareciendo en la sangre periférica no sólo numerosas formas «en cayado», sino también metamielocitosis e incluso mielocitosis. En ciertas sepsis, la leucocitosis alcanza cifras «leucemoides», especialmente en las causadas por Clostridium perfringens. Las sepsis con leucopenia, ya desde el principio, así como las que presentan una paulatina disminución de la leucocitosis inicial con franca desviación a la izquierda y sin mejoría clínica tienen mal pronóstico. Al curar el proceso, desaparece primero la desviación a la izquierda, y a continuación se normaliza la cifra leucocitaria, apareciendo en la convalecencia una relativa linfocitosis y eosinofilia. Anemia de tipo inflamatorio, especialmente en los casos prolongados. Trombocitopenia en algunas sepsis, generalmente en el contexto de una CID (coagulación intravascular diseminada) (meningococemia, etc.).
VSG: aceleración, en general, muy acentuada.

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