Tularemia

Enfermedad infecciosa causada por Francisella tularensis y que se puede presentar en siete formas distintas: ulceroglandular, glandular, oculoglandular, orofaríngea, gastrointestinal, tifoidea y neumónica. Se transmite al hombre por mordedura de animales, picadura de insectos vectores, contacto con productos de animales contaminados y por otras vías, como inhalación de aerosoles o ingestión de aguas contaminadas.

Diagnóstico microbiológico

Es importante conocer que la recogida, manejo y procesamiento de muestras para aislamiento de F. tularensis es muy peligroso tanto para el clínico como para el personal del laboratorio. Si se sospecha una infección por F. tularensis hay que notificarlo al laboratorio de microbiología.

EXAMEN MICROSCÓPICO
El examen de extensiones microscópicas de muestras de adenopatías o de las úlceras teñidas mediante el método de Gram es muy poco sensible debido al pequeño tamaño de la bacteria y a la débil tinción. Es más útil la inmunofluorescencia directa para la detección de F. tularensis.
CULTIVO
Se puede aislar F. tularensis del exudado de úlceras o de la punción ganglionar. Hay que utilizar medios enriquecidos con cisteína como agar sangre cisteína o agar glucosa cisteína. Se pueden aislar de muestras respiratorias usando medios selectivos que supriman el desarrollo de las bacterias de la microbiota orofarínegea y enriquecidos con cisteína. Puede emplearse el medio BCYE utilizado para el aislamiento de Legionella.
HEMOCULTIVO
Generalmente ofrece resultados tardíos, por el crecimiento lento, y que deben repetirse antes de asegurar su negatividad. Se recomienda una incubación superior a 1 semana.
DIAGNÓSTICO INMUNOSEROLÓGICO
Es el método más utilizado para el diagnóstico de la tularemia. Los anticuerpos (IgM, IgG e IgA) aparecen simultáneamente a la semana del comienzo de los síntomas. Más del 90% de los sueros obtenidos 2 semanas después del comienzo de la enfermedad presentan anticuerpos detectables, que pueden persistir durante 10 años. Los anticuerpos IgM no son indicativos de infección aguda. Las técnicas más utilizadas son aglutinación en tubo y microaglutinación. En un paciente con clínica compatible, y ausencia de vacunación o exposición, un valor de aglutinación en tubo mayor o igual a 1/160 o mayor o igual a 1/128 de microaglutinación es diagnóstico presuntivo de tularemia. Presenta un nivel bajo de reactividad cruzada con Brucella.
BIOLOGÍA MOLECULAR
Se ha detectado ADN de F. tularensis por PCR en muestras de pacientes infectados. La sensibilidad de esta técnica es buena.
DETECCIÓN DE ANTÍGENO
Mediante un ELISA de captura que detecta lipopolisacárido se ha demostrado la presencia de F. tularensis en muestras clínicas como úlceras, heridas y tejidos.

Recomendaciones

La seroaglutinación es el recurso más seguro, por la constancia y precocidad de sus resultados, para confirmar el diagnóstico clínico en esta enfermedad.

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